La creación del frasco BOSS Soul se inspiró en el museo modernista Guggenheim de Bilbao diseñado por Frank Gehry. El diseño del frasco explora un tema de contrastes: la luz y la sombra, las líneas rectas y las curvas, la opacidad y la transparencia.
Por fuera, la estructura del frasco es sólida y arquitectónica con atrevidas líneas verticales que encarnan el poder y la confianza, mientras que las curvas acentúan la fluidez, la profundidad y la emoción.
El color graduado y las transparencias, que transitan de un color claro a un malva y de transparente a semiopaco, insinúan el misterio y poder de la fragancia que yace en su interior.
El propio frasco es atractivo e insinúa los secretos de su interior. Su diseño no es sólo artístico, sino también ergonómico.
Una vez tenga un frasco BOSS Soul en las manos, no querrá desprenderse de él.